viernes, 12 de diciembre de 2008

Hoy me confieso una vez más en este pozo sin registro,
En esta fuente de memorias abandonada en el olvido.

A contra luz me mirabas distraído y avergonzado,
Sé que ni siquiera querías mi saludo,
Sé que muchas veces evitas mis acosos.

Es gracioso que confiese que persigo,
Pero mi cabeza da vueltas cuando pienso en ti,
Cuando te miro.

Imagino que me abrazas,
Que me aferro a tú cuello,
Que me enseñas el cielo.

Que bobo de mi parte volver a creer en el amor de cuentos,
Aquel que sin hacer nada llega de todas formas.

Que pasivo de mi parte verte soñando con otra,
Pero son tantos mis miedos y tan profundos
Que me apena pensar que jamás me volveré a enamorar,
Que olvide la forma
Y que lo que más se parece al amor
Es aquella ilusión de tenerte entre mis brazos...
Nada más que la ilusión...
No me atrevo a nada mas...

Cuanto me gustaría saber volar,
Cruzar el horizonte tornasol, violeta, cobrizo...
Elevarme sobre tus prejuicios para existir en tu mundo,
Escaparme sin tropezar con mis temores
Y encontrarte a contra luz,
Para que me mires con tus ojos chiquitos por el brillo del sol
Y me hagas sonreír avergonzada
Como sonrío escribiendo esto, recordándote...

Cuanto me gustas...
Cuanto necesito que me salves la vida...
Cuanto ansío aferrarme a tu espalda,
Que me enseñes a volar...
Que me sueñes, que pronuncies mi nombre...
Ni siquiera se si sabes mi nombre...
Niño…Cuanto me gustas y que poco puedo hacer por ti…

Perdóname.

No hay comentarios: