martes, 26 de noviembre de 2013

Navundeando

He pensado esto durante mucho tiempo. Tal vez toda mi vida. O por lo menos desde que lo recuerdo.
Por alguna razon naci como un pez azul en lo profundo de un rio frío.
Me he pasado la vida dejandome llevar por la corriente hacia un destino desconocido que me mantiene espectante, pero no me preocupa mayormente.
Lo que verdaderamente me ha preocupado es mi condicion de pez. Azul. En el rio frío.
He ido sacando gruesas escamas. Por juego. Por matar el tiempo. Porque algo en mi me decia que no eran necesarias. Que debia arancarlas.
Con el tiempo me doy cuenta que ya no soy pez. Que ha pesar de que quedan escamas. Bajo su manto existen brazos que buscan tocar el cielo. Un pecho que busca aire puro y un par de piernas.
El tema es que recien ahora entiendo todo. El tema es que lloro de miedo y de emocion. El tema es que el rio ya me condujo hasta el lugar preciso. Y aqui estoy. Al final del camino facil. Al lado de mi propio camino. Y lo entiendo.
Mis piernas ahora existen para correr tras de ti. Amor imposible. Intenso. Que me obligue a cambiar. Que me obligue a dejarlo todo y entregarlo todo. Para recibirlo todo. A amar. A amarte. Te amo.
Yo naci pez. No sé por qué. Y me llevaron las aguas. Pero nada me dirije. Nada me muestra el camino y me siento perdida. Sin mis escamas. Sin mi rio. Confio en que el sol me guie a ti. Confio que lo sabré. Porque siento que lo sé.
Hoy veo que sirena fui antes de ti. Ahora que se que existes. Corro hacia ti. No más miedo.

martes, 5 de noviembre de 2013

Algo en el aire

Deberia existir una especie de camara que, en vez de imagenes, capturara fragancias.

En la oscuridad intento recuerdar el aroma tremendo de tu cuello. El que tanto me encanta y que quisiera impregnar en mi piel.

Aroma a niño bello. A niño bueno. Uno que me calsa tan bien.

Niño... ven...

lunes, 4 de noviembre de 2013

Carta brebe al universo

He desafiado a Dios pidiendole señales de futuro. Y Él  me ha enviado tú sonrisa, pero mezclada con otras sonrisas.

He acudido a la razón y analizado todas las opciones, hasta el punto de hacerme desistir y Él me ha enviado tú mirada bella, pero siento otras mil miradas y te pierdo.

He acudido a Dios por claridad y rogado por iluminación, pero siento miedo y no entiendo las señales y me cuesta escribir el futuro.

Por eso le escribo hoy al universo. Porque no se hacer que ocurramos.