
(un poco tarde)
Escuché que hablaban de amor y me enamoré.
Rocé con mis pestañas con tú mirada y te encontré.
Pensé que soñabamos juntos y volé.
Hoy camino sola.
Perdonando al tiempo.
Ocupada sólo en mis asuntos.
Lejos de un todo que me gustaba.
Llenando de historias mi mente.
Enfoco la mirada y la apunto al cielo.
Una Gota. Otra, otra y otra.
Llueve sobre esta ciudad olvidada.
Llueve sobre este olvido ajado.
Llueve.
Llueve por fin en forma de alerta
que evoca en mí una queja.
Profunda, interior,
que hace pensar que me daño,
que me rindo al daño.
que me rindo.
¿Es verdad que he vivido luchando?
batallas infructuosas que no me han llenado de triunfos.
medallas percudidas que llenan vaciando los espacios infinitos.
Confusos laberintos que me muestran las 14 flores
que adornan mi entierro.
El nombre de mis hijos,
Reconocer el llanto de mis hermanos
y abrazar a mi madre en las mañanas.
Quiero pasar profunda... penetrante... trascendente
por esta vida fugas.
Quiero hacer el surco
en donde se siembre por afecto,
por tradición,
por libertad.
Quiero enseñar a mi hermano
a pensar, creer, crear, construir,
amar.
Amo de pronto esta tierra enamorada
que me llena de polovo e insectos.
Que me nutre de afectos.
Que me regala lluvia
y que me hace saber lo que tengo.