martes, 21 de enero de 2014

IMPACIENCIA

Yo no se suplicar amor.
Yo no se ocultarlo.
Yo no se ni cómo cultuvarlo.
Pero este nace en mi y se reproduce.
Se expande. Se eleva. Se sumergue.
Y es todo porque te pienso Amor.

Pero tú eres ciego. Eres sordo. Eres distante. Eres colina. Eres roca sobre la colina. Me obligas a escalar grandes riscos. Me obligas a treparme en dificiles pendientes. Me obligas a bordear largos rios. Me obligas a dormir bajo un cielo negro. En una noche fria y solo pienso en ti y en tú calor.

Reconosco cada centrimetro de tú piel sin haberte visto. Y es porque cada noche te he soñado. Me sé de memoria todos tus sonidos. Porque el viento me canta tus sonrisas y yo me enamoro del viento.

Pero ya no puedo suplicar por tus cariciad. No sé implorar por tú calor. Mi garganta me duele porque soy adicta a tus palablas. A tus risas. A tus ojos. A ti Amor.

No se trata de no haberlo intentado. Es que sufro y veo que mi coraje, envuelto en llamas, al intentar pedirte amor, lo terminaste extrangulando con tontas escusas y solo logró hacerse cenizas.

Ya no puedo hablar de tú y yo. Porque sigues faltado tú. Ya no quiero amarte como te amo Amor.

Cuando habras tus ojos y veas que esto pasa. Cuando sepas que siempre hemos sido tú y yo. Reiras de tonto que haz sido. Ya que solo hemos perdido el tiempo buscandonos.

Abre los ojos. Piensame y date cuenta. Y aunque mi busqueda a sido más larga. Aunque la tuya quisas ni si quiera comienza. Debes saber que aquí se acaba Amor.

No hay comentarios: