"En Imperativo
Te quiero pescar a besos hasta que se me caigan los labios.
Hombre, hombrecito, tómame fuerte,
levántame de un beso;
agárrame por la cintura, las costillas, la nuca, los hombros
y cierra los ojos, disfrútame, siénteme...
Escúchame, entre el toqueteo de nuestras bocas,
entre la fantacía escondida en tu pérfida mentecilla.
¿Qué haces a más de un centímetro de mi boca?
Golpéame de un beso,
ódiame de un beso,
extáñame de un beso,
despídete de un beso.
Aún tengo sangre entre los labios,
¿no has entendido?
te digo que me los mates a besos.
Quiero que se me caigan a pedazos,
quiero deshacerme de ellos,
que mueran de un zarpazo,
de un mordisco arráncales el pulso,
y por si es cosa de dignidad,
pues qué tranquilidad
que mueran en tu boca confiable,
salpicada de amor noble.
Hombre, hombrecito, envídiame la amargura de la boca,
esto es un aviso:
a besos quedará en la tuya"
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