Me dejo caer risueña a las hojas de invierno.
El sol se cuela entre las pocas hojas que cuelgan temblorosas de las ramas
y me encandila con su potencia .. cierro los ojos.
Tranquila espero que su calor llegue hasta mi sangre, aun tan fría,
espero con la guardia baja, para que te acerques y me descubras
jugando como una niña entre las hojas secas y tierrozas.
Que me mires con cara de reproche, y que, al notar mi sonrisa,
te contagies de aquel simple momento...
Espero...espero...hasta que recuerdo que ya no estas aquí...
Me levanto y me voy.
Igual fue lindo creer que tu llegarías.
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